martes, 10 de octubre de 2023

He vuelto.

Han pasado muchos años desde la última vez que escribí en este espacio, un espacio tan mío... No sé en qué momento perdí la capacidad para verbalizar mis pensamientos y mi sentir, pasaron muchas cosas. Son 13 años de vida que tengo atorados en la garganta y necesito soltar, en realidad son 36, por eso volví, porque en este blog me siento libre. Llegó el momento de enfrentar al mounstruo, me cuesta pensar y hablar de mi pasado pero estoy en un momento de mi vida en el que si no lo hago probablemente tome muy malas desiciones y la única manera que se me ocurre en donde puedo plasmar mis sentires es acá así que sí, he vuelto.

lunes, 19 de marzo de 2012

El guitarrista zurdo que se enamoró de la Luna.


Diego vivía en el barrio de los girasoles. Le gustaba mucho leer en su cama y mirar a Luna por la ventana. Le gustaba tocar la guitarra y mirar a Luna por la ventana. Y a veces simplemente le gustaba mirar a Luna por la ventana.

Una noche Diego decidió alcanzar a Luna, no importaba si Luna estaba muy lejos, él quería llegar.

Ató todas las escaleras que había en el vecindario y aun así no llegó.

Infló todos los globos de helio que vendían en la feria y aun así no se elevó.

Diego no sabía qué más hacer. Habían pasado muchas noches y Luna seguía muy lejos.

Pasaron los años y poco a poco Luna empezó a notar que Diego ya no tocaba la guitarra, que diego ya no leía y que diego ya no la miraba, Luna empezó a notar que diego ya no estaba.

Una noche estrellada Luna se asomó por la ventana de Diego y encontró el porqué de su ausencia: Diego había dejado de creer.

Al regresar al cielo, Luna, preocupada, no podía dejar de pensar en cómo hacer que Diego creyera otra vez. Luna pensaba y pensaba y no dejaba de pensar cuando, de repente, se le ocurrió la mejor de las ideas. "Le regalaré unas alas", dijo Luna. Y así fue que mientras Diego dormía le empezaron a crecer dos grandes y blancas alas.

Al despertar, Diego se sintió un poco raro, tomó un vaso de agua como de costumbre y fue a lavarse los dientes y la cara. Cuando intento cambiarse de polo fue que las vio. "¡Tengo alas!", exclamó, y sin pensarlo dos veces tomó impulso, salió por la ventana y voló.

Voló tan alto y tan lejos como pudo, jugó con las nubes, cantó con los pájaros, conversó con el sol y así, sin darse cuenta, llegó la noche y con ella la Luna salió.

Las nubes del cielo se acomodaron formando una alfombra sobre la cual Diego pudiera descansar abrazando a Luna, las estrellas sonreían y brillaban tenuemente, Luna miraba a Diego y Diego miraba a Luna.

- ¿Eres feliz? -preguntó Luna.
 - Ahorita, sí –respondió Diego.

Los ojos de Luna miraban fijamente sus gestos, Diego no podía ocultar su alegría, en ese momento Diego era muy feliz.

Las nubes empezaron a hacer camino y desde lejos solo se escuchaba el sonido del mar.

- Toca para mi -pidió Luna mientras acariciaba su cabello.

Las blancas alas de diego se abrieron y con elegancia empezó a volar, tardó unos minutos en volver acompañado de su guitarra. De inmediato, comenzaron a sonar las melodías más hermosas que Luna jamás había escuchado.

El cielo envolvía a Diego y a Luna entre miradas y canciones de amor, el viento jugaba con las nubes y las estrellas brillaban contentas.

- ¿Sabes por qué te di alas? -preguntó Luna.
- Para venir por ti -contestó Diego.
- No, te di alas para que seas libre, para que vuelvas a creer en lo que amas, en lo que sueñas y en lo que quieres.

Se hacía cada vez más tarde y el cielo se iba aclarando, ya los pájaros habían empezado a despertar.

- No quiero que te vayas -exclamó Diego.

Luna lo miró fijamente y contestó:

- Yo no me voy a ningún lado, yo vivo aquí.





Este cuento lo escribí inspirada en alguien muy especial, tú sabes quién eres.

domingo, 19 de febrero de 2012

Esa última noche

En esa ultima noche te bese
 en esa ultima noche te encontré
 en esa ultima noche te recupere
 recupere tu cuerpo que no es mio
 recupere tu piel que no es mía
 recupere tus besos que son ajenos
 en esa ultima noche desperté
 en esa ultima noche te ame
 y me despedí
 me despedí de ti
 de tu piel
 de tu cuerpo
 de tus besos
 esa ultima noche llore
 por los dos
 por nuestra historia
 por nuestra verdad
 por los años que perdí
 esa ultima noche me despedí
 bese tu cuerpo
 tus labios
 tu piel
 tus ojos
 esos hermosos ojos
 ojos que no son míos
 ojos que no me miran
 ojos con dolor
 ojos con amor
 me despedí de ti porque te amo
 me despedí de ti porque siempre lo haré
 me despedí de ti para no volver a despedirme
 me despedí de ti para no forzarte en mi "para siempre"
 me despedí de ti.





viernes, 7 de octubre de 2011



Yo me imagino y te imagino y no dejo de imaginar.
Yo cierro los ojos por las noches y sueño, no solo se vive de imaginar, también se vive de soñar.

Yo sé que vas a encontrarme y te quedarás conmigo.
Serás feliz, como una lombriz y no de manzana, serás mi lombriz y yo tu princesa.
Serás mi pareja cuando caminemos de la mano.
Serás mi cómplice cuando tengamos aventuras.
Serás mi compañero cuando te cuente mis secretos.
Serás todo lo que quieras ser, pero serás a mi lado y yo seré al tuyo también.

Seré tu pareja cuando caminemos de la mano.
Seré tu cómplice cuando tengamos aventuras.
Seré tu compañera cuando me cuentes tus secretos.
Seré todo lo que quieras que sea, pero seré a tu lado y tú serás al mío también.

Yo sé que voy a encontrarte y me quedaré contigo.
Seré feliz, como una lombriz y no de manzana, seré tu lombriz y tú la melodía que suena al despertar....serás más que más.

viernes, 30 de septiembre de 2011

Tengo un primo.




Hoy desperté y no quería despertar, sabía que si lo hacía no tendría un día muy soleado.

Soné que despertaba tarde para ir a trabajar y hacía de todo por excusarme y poder llegar mas tarde, inventar vomitos o fiebre quizás, porque una pata rota era ya muy complicado.

Soné que estaba mi primo con un amigo en casa y que habían despertado luego de una pequeña fiesta la noche anterior.
Soné que me sentí feliz de ver a mi primo parado en el balcón y a su amigo preguntándome porque estaba preocupada, les conté.
Le dije que había dormido tarde por quedarme viendo televisión y no tenía ganas de trabajar, el me respondió que anoche cuando habían llegado escucharon la televisión pero pensaron que estaba dormida y efectivamente le dije, me quede dormida con el televisor prendido.

Mientras teníamos esa ligera charla yo andaba barriendo mi cuarto y ellos bajaban las escaleras hasta ubicarse a mi lado.

Lamentablemente solo fue un sueño y para colmo si desperté tarde para ir a trabajar.

Extraño mucho a mi primo Paulo, este viaje a chile fue como reencontrarnos y fortalecer la energía, el amor y la confianza que nos une. Me hacía mucha falta estar con él y conversar, tuvimos experiencias únicas, aventuras se podrían decir, fue un viaje lleno de señales y millones de lecciones, buenas lecciones.

Lo extraño mucho y quiero volver, sé que voy a volver.

Tengo nostalgia y tengo pena, nostalgia de querer volver a estar donde estuve y pena de no estarlo.

Mi primo es una buena compañía, la mejor de la mejor, es un compañero de vida y guerra, es cómo un hermano, un amigo, un cómplice.

jueves, 29 de septiembre de 2011

El problema de ser tan Candy




A veces pienso que la muerte de mi padre y mi abuelo junto a una conflictuosa separación de 5 años desequilibraron en algo mi estado emocional.

Es comprensible, pero no pensé que iba a durar tanto, o quizá me excuso en eso para no aceptar mi verdadero parecido a Candy.

Que yo recuerde siempre he sido enamoradiza, pero era mas relajada, ahora parece que mientras mas crecemos las ilusiones son mas grandes y las rupturas duelen mas.

Valoro siempre a quienes estuvieron a mi lado y suelo hacer amistad, por ejemplo uno de mis mejores amigos fue mi primer enamorado, una relación de casi 2 años, pura e inocente, estudiabamos música en el conservatorio y tocabamos guitarra, leiamos partituras, nos escribiamos cartas interminables, escuchabamos la misma música y siempre lo acompañaba a sus conciertos, mi familia lo quería y quiere hasta el momento, pero como toda adolecente lorna lo deje y me fui con el papá de mi hijo.

Otro mejor amigo es Gianfranco, un eterno amor posible e imposible de la época escolar. Él vive en España y a lo largo de los años y a pesar de la distancia la confianza es indestructible, tanto asi que uno de los tatuajes que tengo en la muñeca fue inspirado en el.
Pero no empecé escribiendo para hablar de ellos, empecé a escribir para ver si en el camino, con cada relato, descubro el misterio del porque soy tan Candy y tal vez encontrar una solución para que no siga siendo un problema.

Ser tan candy es algo asi como ser un espanta tiburones, bueno, tiburones, pejerreyes, truchas, etc...

Las personas no estan acostumbradas a las muestras de cariño, se sorprenden si de la nada alguien les dice "te quiero", pero yo soy asi, amo a mis amigos y no me cuesta nada hacerselos recordar luego de un "nos vemos"..sería algo asi como.."nos vemos, te amo" o "chau, te amo", o simplemente "te amo". Tengo la suerte de con el tiempo haberme cruzado con buenas personas, amigos muy fieles, gente que merece mi cariño y todo el respeto del mundo. Los amigos mas cercanos saben como soy y me tratan de igual manera, tengo una relación tan poderosa con mi mejor amiga que es mas que mi mejor amiga, es mas que una hermana, es mas que mas, aveces parecemos lesbianas pero tenemos claro que nuestros gustos van por otro lado. A ella también la tengo tatuada, en la otra muñeca.
Ser cariñosa o no tener el temor de expresar mis sentimientos y emociones asusta. Ser sincera y transparente, no quedarme callada, asusta.

Si yo escribo de tí puedo escribir de él, de ella, y de ellos,puedo narrar una soleada tarde en el parque con mi hijo y contar lo divertido y maravilloso que fue, como también puedo contar lo que sentí cuando vi a los gatitos de mi gata nacer...

El problema de ser tan Candy...regresemos al tema, suelo desviarme...

El problema es que asusta, asusta a la gente, y controlar mis impulsos no ayuda porque me crea frustraciones y ansiedad.
Cómo dejar de ser tan Candy...o como aceptarlo, he ahí el dilema...tengo que asumir que soy así, porque no quiero cambiar, pero no me gusta asustar....como haría?


Bah, ya fue, me aburri de hablar de esto, chau.

Ahora quiero escuchar esta canción.

He vuelto.

Han pasado muchos años desde la última vez que escribí en este espacio, un espacio tan mío... No sé en qué momento perdí la capacidad para v...